Entrevista a Aninamasana

“Ojalá todas las personas se atreviesen a iniciarse en el estudio de la música. El mundo sería mucho mejor sin duda.”

Esta semana os traigo una entrevista que creo que es diferente a lo que estamos acostumbrados en este blog. Nada de flautistas, ni clásicos, ni flamencos… ni siquiera Emmanuel Pahud.

¡Una clarinetista! ¡Pero que además hace muchas más cosas interesantes! Tenemos en el blog a Ana María Pérez, también conocida como “Aninamasana“, el nombre de su web y blog. Entre otras cosas, Ana es profesora de clarinete en el Conservatorio Profesional de Música de Gijón. Una de las cosas más importantes para ella es la Postura Sana, de la cual vais a poder conocer algo más con esta entrevista. ¡Espero que os guste! 🙂

 

 

  • ¿Cómo comenzaste en la música?

Tendría unos 11 años cuando empecé a tocar la flauta del colegio y practicaba a todas horas. Me encerraba en mi habitación y sacaba canciones de oído que no sabía escribir porque desconocía las alteraciones o la forma de plasmar por escrito ritmos complejos. Llegué a tener un repertorio tan amplio que tenía una especie de recopilatorio escrito, en el que anotaba las primeras notas de la melodía o alguna parte del ritmo para situarme en cada canción. Fue mi hermana mayor quién me animó a ingresar en la Banda de Música de Candás, en la que tocaba el trombón un tío nuestro. Allí empecé con el clarinete a los 15 años. Practicaba por mi cuenta muchas horas seguidas, jornadas de verdadera locura en las que tocaba hasta ocho horas diarias. Avancé muy deprisa aunque pagando un precio alto, ya que adquirí vicios y errores técnicos que luego me costó mucho tiempo corregir.

Los estudios oficiales los empecé a cursar con 20 años en la Escuela Municipal “Miguel Barrosa”, también en Candás. El plan de estudios anterior, el plan 66, me permitió examinarme de varios cursos a la vez y 8 años más tarde tenía mi título Superior de Clarinete bajo el brazo. Fueron años muy intensos ya que simultaneaba estudios y trabajos para poder pagarme mis clarinetes, viajes, cursillos, etc.

 

  • ¿Qué curiosidades te han ocurrido en tu carrera como músico?

Entre músicos me he sentido siempre como en casa y al mismo tiempo fuera de lugar. Al principio, tanto profesores como compañeros, olvidaban que había empezado de mayor, que a nivel clarinetístico estaba en pañales y esperaban de mí una respuesta más… ¿virtuosa?, sin darse cuenta de que la edad a la que se empieza en música es un factor muy importante. Otros en cambio, tenían continuamente presente este detalle y no me daban la opción de que con esfuerzo y utilizando a mi favor la madurez y la motivación podía compensar el no haber muchos años antes..

La música ha hecho realidad muchos de mis sueños y juegos de niña:

Jugaba a ser profesora, a enseñar a los demás las cosas que me gustaban a mí y llevo más de 20 años enseñando clarinete.

Soñaba con conocer a personas de otros países y que lograba entenderme con ellos aunque no sabía hablar su idioma y lo he conseguido en mis múltiples viajes e intercambios sin tener mucha idea de inglés. Después de todo, la música es un lenguaje universal.

Me encantaba crear coreografías con mis compañeras en el patio y luego las representábamos delante del resto del colegio. ¡Yo en realidad era, y soy, muy tímida! Algo así vengo haciendo desde hace años en los conciertos en los que intervengo como narradora o en los espectáculos que adapto. En realidad eso lo he conseguido gracias a que a los 20 años también comencé mi experiencia en el teatro con el Grupo de Teatro Tablas, también de Candás, villa marinera decisiva en mi vida.

La unión de estas dos artes, la música y el teatro, me ha permitido abrir caminos que de otro modo no habría recorrido. También, modestia aparte, mi papel en el mundo de la música y la enseñanza está abriendo nuevos caminos. Recuerdo la primera vez que contacté con un Centro de Profesores y Recursos para solicitar un curso de Formación para profesorado de Conservatorio. Nunca antes nadie lo había hecho. Otro momento importante fue la creación del grupo Clarinetistas cuentacuentos y mi idea de que el alumnado teatralizase un cuento al tiempo que tocaba la música del mismo. O cuando se me ocurrió la idea de crear el Proyecto de Educación para la Salud Postura sana. La normativa de dichos proyectos solo contemplaba su puesta en práctica en colegios o institutos, pero la convocatoria en ningún momento excluía a los conservatorios, así que aproveché esa circunstancia para embarcarme en un Proyecto que acabaría cambiando mi vida y la de muchas personas.

 

 

  • Cuéntanos un poco en que consiste tu trabajo sobre la postura sana. ¿Tenemos mucho que aprender los músicos en este aspecto?

Postura sana supone un entramado de actividades muy complejo y muy simple a la vez. El apellido del Proyecto sería “ante la vida”, Postura sana ante la vida, y ahí se engloba todo: la música, la salud, el cuerpo, la mente, el espíritu; los profesionales de la música, de otras artes escénicas o de cualquier otro ámbito; el profesorado, el alumnado y sus familias, todo. La cabecera del blog de Postura sana anuncia que el Proyecto “pretende ayudar a mejorar la calidad de vida de toda la comunidad educativa del Conservatorio Profesional de Música y Danza de Gijón y de su entorno”.

Mi ganas de aprender y mi pasión por las técnicas corporales me llevaron a adquirir conocimientos que me beneficiaron tanto profesionalmente como a nivel personal. Sentía que eso debía compartirlo. La música me había aportado todo, era el momento de devolvérselo y Postura sana era el formato ideal.

En el Proyecto se hace difusión amena de la música y de hábitos saludables pensando tanto en los músicos como en el público. Medicina con azúcar. Se realizan sesiones tanto en el conservatorio como en los colegios o en los teatros. Se busca un acercamiento de los músicos hacia el público y se promueve el respeto de este hacia el espectáculo y todo el esfuerzo que hay detrás de él. Se trabaja el acondicionamiento físico y mental, la disciplina, técnicas de estudio, de relajación, meditación. En la actualidad estoy inmersa en la incorporación del trabajo con hipopresivos aplicados a las artes escénicas. Todo un descubrimiento que sin duda será un avance más en la salud integral del músico.

 

  • ¿Qué pequeños hábitos podemos adoptar como músicos para mejorar en nuestras costumbres posturales? ¿Hay alguna recomendación especial que puedas hacer a los flautistas?

El papel de los músicos en la sociedad actual es importantísimo. Se está demostrando que la música resulta tan decisiva en la estimulación temprana de bebés, como en la mejora de la calidad de vida de personas con enfermedades como el Alzheimer o el Parkinson. Por otro lado, cada vez se tiene mayor consciencia de lo dañina que puede resultar la música para los profesionales de la misma, si estos no prestan atención a la exigencia física y mental que supone tocar un instrumento.

Así que debemos ponernos en valor, nosotros, como personas antes que como músicos. La calidad de la música nunca debe estar por encima de nuestra salud. Conviene incorporar a nuestra rutina de estudio y práctica, ejercicios que nos permitan adquirir y desarrollar la conciencia corporal más amplia y profunda posible, para que nuestra interpretación sea lo más satisfactoria, completa y equilibrada, tanto a nivel musical como en términos de salud.

Todo eso debe ponerse en marcha desde el preciso instante en que alguien pone un instrumento en nuestras manos por primera vez. El profesorado cuida mucho la calidad del sonido y la corrección de la postura en cuanto a la técnica instrumental, incluso abordan el cuerpo desde una visión global pero a nivel superficial, es decir, se fijan en el brazo o la espalda recta, sin sospechar las fuerzas contrarias contra las que lucha el interior de ese cuerpo por mantener una pose concreta. Así resulta que cuando hay compases de espera o una vez que el instrumento está guardado el alumnado pocas veces conserva su espalda recta.

Nuestro principal instrumento es nuestro cuerpo, no aquel con el que interpretamos la música. Nuestro cuerpo contemplado de forma global, contenido y continente. Por eso cada momento puede ser bueno para chequear nuestra postura y comprobar si estamos usándolo bien: al levantarse de la cama, al lavarse los dientes, cuando estamos estar sentados, subiendo escaleras, al masticar, al tomar aire para hablar, al agacharnos, coger peso…

En el caso de la flauta travesera nos encontramos ante una de las especialidades más exigentes a nivel postural, junto con violín y viola, ya que son de los casos más asimétricos que se presentan. Deben tener especial cuidado en trabajar estiramientos previos a la práctica que preparen al cuerpo para afrontar esa asimetría, tanto a nivel de tronco como de cuello, así como fortalecer el tren superior para mantener la postura con los brazos alzados con la mayor comodidad posible y la cintura escapular con mayor rango de libertad. Los ejercicios de descanso o vuelta a la calma deberán incluir estiramientos que compensen el acortamiento de cadenas musculares que se ven forzadas en la práctica.

También deben cuidar su salud auditiva, ya que, sobre todo en el caso del flautín, sus oídos están expuestos a un nivel de sonoridad muy por encima de lo que se supone como saludable con lo que las lesiones a nivel de pérdida de audidión están más que aseguradas.

 

  • Por otro lado, ¿cómo ves el panorama musical actual?

Tal y como comentaba antes, el papel de la música en nuestra sociedad actual es crucial. En los últimos años, a la vez que en los colegios e institutos se reducía el tiempo lectivo dedicado a esta disciplina, se han ido publicando estudios que demuestran lo beneficioso que resulta la música, tanto el contacto o la exposición como oyente, como sobre todo la práctica de la misma.

Además las nuevas formas de comunicación permiten democratizar la música clásica o culta. Somos muchos los músicos que apostamos por la difusión de este arte que tanto ha aportado a nuestras vidas y que queremos contagiar a más personas con la magia de la experiencia musical. Las redes sociales nos permiten comunicarnos con nuestro público de una forma mucho más cercana, la redes humanizan la música.

 

  • Un consejo para los lectores del blog.

Un consejo para los lectores que no son músicos: El ser humano es músico por naturaleza. Lo único que distingue a un músico profesional de otra persona son horas y horas de estudio y práctica. Se puede disfrutar de la música desde muchos niveles. Ojalá todas las personas se atreviesen a iniciarse en el estudio de la música. El mundo sería mucho mejor sin duda.

Y otro para los lectores que sí son músicos: La vida consiste en mucho más que en estar todo el día obsesionados con la música. Si tanto nos importa nuestra pasión, la música, debemos tener en cuenta que nuestro principal instrumento es nuestro cuerpo, entendido este como un todo que engloba el aspecto físico, mental y espiritual. Merece la pena que no perdamos de vista ese concepto de globalidad y que nos cuidemos llevando una vida equilibrada en todos los aspectos.

A Juan Val, muchas gracias por esta entrevista. Se supone que servirá para dar a conocer mi experiencia y mi punto de vista sobre las cuestiones planteadas. Como tantas otras entrevistas,  a mí me ha servido como acto de pausa, balance y reflexión, como espacio en el que conocerme más a mí misma. Después de todo nacemos y evolucionamos cada día.

¡Mucha música y mucha salud!

 

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