Entrevista a Irmela Boßler

Esta semana tengo el enorme placer de traerte una entrevista a una persona que ha marcado un antes y un después en mi carrera como músico. Tras unos años de indecisión después de acabar mi grado superior en España, tomé la decisión de marcharme a Alemania a estudiar un máster. Sin duda, ha sido una experiencia que me marcó mucho y que me ha aportado muchísimo como músico y como persona. Y de la cual nunca me arrepentiré.

Esa persona que tanto me ha aportado es Irmela Boßler, catedrática de flauta de la Hochschule für Musik und Theater “Felix Mendelssohn Bartholdy” de Leipzig (Alemania). Una carismática flautista que sin duda tiene siempre muchas cosas interesantes que contar. Tanto en clase como, por ejemplo, en la entrevista que te traigo hoy.

Espero que te guste, y si es así ¡no dudes en compartirla!

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  • ¿Cómo empezó en la música?

Como vengo de una familia de músicos, entré pronto en contacto con la música. Mi padre era compositor y mi madre cantante. Había mucha música en nuestra casa. Ya cuando era una niña pequeña cantaba mucho. Y con 5 o 6 años empecé a tocar la flauta de pico y el piano. Cuando tenía unos 10 años, empecé con la flauta travesera, y hasta hoy he sido fiel al instrumento.

  • ¿Qué es lo más curioso que le ha ocurrido en su carrera como músico?

Por supuesto hay muchas. Viví cosas especialmente curiosas en el tiempo en que tuve una plaza en una gran orquesta de ópera. Allí hay a veces contratiempos, que causan situaciones tragicómicas. Por ejemplo, tocamos una ópera de Verdi en la que se cantaba una serenata con acompañamiento de laúd. Desafortunadamente, se olvidaron de contratar al laudista, y nadie se dio cuenta. Cuando llegó el pasaje, el director quiso dar la entrada al laudista, y entonces se dio cuenta de que la silla del laudista estaba vacía… El pobre cantante tuvo que cantar su pasaje solo…

Pero, por supuesto, siempre hay muchas singularidades y experiencias interesantes en la vida de un músico. En una gira en India tocábamos (mi pianista Bernhard Kastner y yo) en un concierto de jazz, y nos anunciaron como invitados especiales (aunque en realidad no es nuestra especialidad dentro de la música). Tocamos e improvisamos, pero con mucho gusto, e incluso bailamos en el escenario. ¡Es lo que más le gustó al público!

  • ¿Cómo llego a la Hochschule für Musik en Leipzig?

Después de mis estudios tuve diferentes plazas en orquesta. Pero en realidad, siempre tuve el deseo de enseñar en una universidad y de tocar conciertos de música de cámara y como solista. Ya en mi época de estudiante había enseñado mucho y con gusto, y durante mi tiempo en orquesta tuve un puesto como profesora en la Musikhochschule de Saarbrücken. Mi primer puesto a tiempo completo en la universidad fue en el Mozarteum, en Salzburgo/Innsbruck.

Luego, leí en el periódico que se convocaba la cátedra de flauta en Leipzig. Yo pensé para mi: una gran ciudad con una gran tradición musical – ¡me inscribo! Me invitaron a una presentación, di un concierto, di una conferencia, di clases y ¡obtuve la plaza! Desde entonces doy clases con gran alegría y entusiasmo a la clase de flauta de la renombrada y de gran tradición Hochschule für Musik und Theater en Leipzig, fundada por Felix Mendelssohn Bartholdy.

  • ¿Cómo fueron sus primeros años en Leipzig?

Sí, eso fue muy interesante. Alemania fue hasta 1989 un país dividido, separado en la DDR (República Democrática Alemana, la Alemania del Este) y BDR (República Federal Alemana, la Alemania del Oeste). Yo soy de la parte occidental de Alemania (BDR). Eso quiere decir, que el Este era realmente desconocido para mi. Para mi fue muy emocionante vivir en Leipzig de primera mano los desarrollos y cambios de los primeros años (desde 1994). En muchos sentidos me sentí muy cómoda aquí. Sin embargo, debo decir que siempre hubo un cierto resentimiento por parte de la población hacia las personas de la Alemania occidental. Esto ha cambiado mucho con el paso de los años. Leipzig se ha vuelto muy internacional, lo cual es muy agradable.

Es interesante también, que cuando empecé en la Hochschule todos los estudiantes que admití procedían de la antigua DDR (RDA). La mentalidad ya era muy diferente a la de mis alumnos en Mozarteum y Saarbrücken. Con el paso del tiempo esto ha cambiado y la diferencia de mentalidad ha desaparecido. Tengo una clase internacional donde todos se benefician los unos de los otros.

  • Desde que es profesora en Leipzig, ¿cómo ha visto la evolución de los flautistas en estos años?

Como decía antes, los estudiantes que tenía al principio eran muy regionales. Cuando comencé a construir la clase de flauta, venían estudiantes cada vez de más lugares diferentes. El nivel se ha vuelto cada vez más alto con los años.

  • Creo que usted tiene un gran control del sonido de la flauta y su relación con el cuerpo. ¿Cómo (o de quién) ha aprendido todas esas cosas?

Es una pregunta interesante, porque creo que mucho ha surgido de mi propia experiencia como docente. Mi primer trabajo de todos fue en la Musikhochschule de Saarbrücken. Era todavía cuando estaba en la orquesta. Además de la enseñanza principal, tuve que enseñar metodología. Como durante mis estudios nunca tuve lecciones de metodología, tuve que preparar las lecciones por mi propia iniciativa, probarlas yo misma y experimentar. En ese contexto aprendí muchísimo. Así es como cree mi propio concepto de clases, que siempre continúo perfeccionando.

También saqué provecho a través del propio trabajo con los diferentes estudiantes y la observación. Qué es lo que necesita el alumno en ese momento como consejo, dónde se atasca,…etc. Así, de esa comunicación con los estudiantes y una larga experiencia docente, ha surgido un gran bagaje de experiencia.

  • En sus conciertos suele tocar mucha música contemporánea. ¿Qué le gusta más sobre tocar piezas de nuestros días?

No se puede decir que prefiera tocar música contemporánea a música antigua. Pero me gusta apoyar los nuevos trabajos y también a los jóvenes compositores. Esto es quizá también porque mi padre era compositor. Incluso cuando era una niña pequeña ya me enfrentaba a la música contemporánea. Es por esto que la nueva música que suena me es familiar, y su lenguaje no me resulta extraño.

Igual de a gusto toco Bach, Schubert y Prokofiev. En realidad, no tengo preferencia por un estilo en especial. Me gusta tocar y escuchar cualquier cosa buena, es decir, música bien compuesta y con sentido. Eso existe en todas las épocas y estilos.

  • ¿Cómo ve el panorama musical actual?

Hoy en día es difícil asentarse en la escena cultural como músico joven y flautista. Lo más importante, creo yo, y lo que siempre digo a mis estudiantes, y algo que seguro tú también me has escuchado decir, es que simplemente hay que hacer música con gran entusiasmo, con gran pasión, y ser creativo. Entonces siempre se tendrá éxito en la vida profesional.

En lo que se refiere al negocio de la música en general, pienso que en las próximas décadas las cosas deben cambiar y cambiarán seguro. Los músicos del futuro deben ser creativos y tener ideas para inspirar a su público e interesarlo por la música, ya sea como profesor, como compositor o como intérprete.

  • Y para terminar, un consejo para los lectores del blog.

Desvívete por la música, con diversión y alegría. ¡Entonces también deleitarás a tu público!

Muchas gracias a mi mecenas “Flautista Internacional”: Pepe Sotorres

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