Hoy te traigo de nuevo una entrevista. Después de entrevistar a Frederic Sánchez, del Azahar Ensemble, hoy te traigo a una flautista de orquesta, ¡y qué orquesta!

Ella es Sarah Rumer, flauta solista de la Orquesta de la Suisse Romande en Ginebra (Suiza). Una flautista de primer nivel que también da clases en la Musikhochschule de Lucerna, también en Suiza. 

Quizá no conocías a Sarah (o si), pero creeme, esta entrevista es una oportunidad magnífica para conocerla: es una flautista top y nos cuenta muchas cosas realmente interesantes. ¡Espero que disfrutes de la entrevista!

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  • ¿Cómo empezaste en la música?

Crecí en Zúrich en una familia donde la música era omnipresente. Mis padres, los dos médicos, fueron (¡y son!) ambos entusiastas músicos amateurs; mi madre solía cantar en coros cuando yo era niña y mi padre tocaba el piano en casa y el órgano en la iglesia de nuestro pueblo. Cantábamos mucho, y normalmente cuando yo iba a la cama era la hora de estudio de mi padre, así que le escuchaba casi cada tarde tocando obras para piano de Bach o Beethoven, o “Lieder” de Schubert mientras me dormía. Cuando tenía cinco o seis años, solía acompañar a mi padre las mañanas de los domingos cuando él sustituía al organista titular en la misa, y le pasaba las páginas de las partituras. Así es como aprendí a leer música: él me decía que siguiera la línea del bajo, que era la más fácil, y gradualmente entendí cómo estaba escrita la música. Una manera no muy académica de aprender solfeo…

Después de varios años de una educación musical polivalente con piano, flauta de pico y canto, dudé entre la flauta y el cello, pero la flauta estaba mucho más de moda porque había un profesor de flauta excelente en nuestro distrito. Y recordé mis conversaciones con una anciana de nuestro barrio, que me había hablado de que su hijo era flautista y me mostró algunas de sus grabaciones, las cuales me habían impresionado mucho. Así es como empecé a tocar la flauta, y después me di cuenta de cómo de famoso era el hijo de mi vecina: era un tal Peter-Lukas Graf…

Mis principales profesores fueron Félix Dorigo, a quien debo el placer de hacer música y todos los conceptos básicos de la flauta y el fraseo, Günter Rumpel, flauta principal fundador de la Tonhalle de Zúrich, que me enseñó precisión y conciencia, y Dieter Flury, principal de la Filarmónica de Viena, quien me enseñó a leer música detrás del texto.

  • ¿Qué es lo más curioso que te ha ocurrido en tu carrera como músico?

¡Hay muchos recuerdos divertidos! Encontrarte con alguien que no has visto en años en un tour, o esos momentos en un ensayo cuando, por una razón que nunca después recordarás, alguien empieza a reírse y tienes que interrumpir la música porque todo el mundo está llorando de la risa. ;-)!

Pero me gustaría mencionar una cosa muy especial que me ocurrió en una gira en Japón: para celebrar las relaciones diplomáticas entre Suiza y Japón, me pidieron tocar un concierto de música suiza y tradicional japonesa, con algunos colegas de la orquesta y músicos japoneses tocando Koto, Shakuhachi y otros instrumentos tradicionales en un teatro “Nō”. Como el protocolo de estos antiguos teatros japoneses es muy estricto, teníamos que llevar pantuflas blancas con nuestros vestidos de concierto… bastante divertido. Cuando estábamos ensayando las piezas japonesas, resultó que no teníamos posibilidad de comunicarnos con palabras, porque no teníamos una lengua en común. Las partituras japonesas eran ilegibles para nosotros, y los músicos japoneses no estaban familiarizados con la notación de la música occidental. Después de haber resuelto milagrosamente algunos problemas en cuanto a repeticiones o saltos, logramos una actuación memorable. ¡La música es más fuerte que cualquier brecha cultural!

  • ¿Cómo te uniste a la Orquesta de la Suisse Romande?

Tenía 25 años cuando gané la audición para flauta principal en la Orchestre de la Suisse Romande. Aunque sabía (después de algunos premios alentadores en concursos internacionales el año anterior) que uno de los próximos “grandes” trabajos podría ser mío, no esperaba ganar esta audición: ¡había más de 80 participantes! Todavía recuerdo mi reacción interna cuando supe que había llegado a la ronda de los últimos cuatro: “Ahora no tienes que hacer milagros. Solo toca a tu nivel, sé natural y honesta con tu propuesta musical, y el resto depende del jurado para decidir.” Esto me dio posiblemente la calma necesaria. Y todavía recuerdo a nuestro gerente anunciando el resultado; al principio no lo entendí, ¡porque no estaba acostumbrada a escuchar mi apellido pronunciado en francés!

Ya tenía algo de experiencia en orquesta como flauta principal de la Ópera y Orquesta filarmónica en Graz y la Orquesta Mozarteum de  Salzburg, y no podría haber imaginado una mejor preparación para este trabajo que mis estudios con Dieter Flury, quien, como principal de la Filarmónica de Viena, pudo enseñarme todos los detalles de la práctica en orquesta. Sin embargo, los primeros años fueron muy intensos. No solo tuve que aprender todo el repertorio; fue un proceso largo el familiarizarme completamente con el estilo de la orquesta, aprender cómo adaptar tu rango dinámico, cómo anticiparte rítmicamente para compensar la distancia en la ejecución de la orquesta, saber cuándo y cómo liderar la sección…etc.

Estoy muy agradecida con mis colegas y a nuestro ex director musical por todo el apoyo que me brindaron en mi camino para convertirme en el músico que soy hoy. ¡Y estoy muy feliz de que nuestra orquesta cuente hoy con colegas maravillosos en todas las secciones en perfecta forma para hacer música maravillosa con nuestro director Jonathan Nott! Ser parte de una orquesta con una historia importante, con actividades tan diversas como tocar ópera y repertorio sinfónico, grabar y hacer giras, sigue siendo una gran fuente de inspiración.

  • ¿Qué puedes recomendar a los flautistas profesionales que quieren ganar una audición?

La audición es un “deporte” bastante extraño en el que básicamente no necesitamos cualidades diferentes a las de nuestra futura vida de músicos de orquesta, pero debemos usarlas de una manera muy específica, especialmente en el manejo del estrés y la concentración. Puede haber algunos talentos extraordinarios y afortunados que ganen su primera audición, pero esto es excepcional. Para todos los demás, la experiencia les ayudará a mejorar. Si quieres progresar en natación, ve a nadar; si quieres progresar en audiciones, ve a hacer audiciones. Si realmente es nuestro sueño ser miembro de una orquesta, necesitamos ampliar nuestro horizonte, para considerar dejar nuestro país o incluso nuestro continente. Cuantas más candidaturas envíes, más invitaciones recibirás; cuantas más audiciones hagas, menos presión tendrás sobre una específica, más experiencia obtendrás y más te habrás sumergido en el repertorio de audiciones. Porque la preparación lo es todo. Por lo general, las personas que ganan una audición están listas semanas antes y pasan los últimos días solo haciendo repasos de arriba a abajo, presentando su programa a diferentes personas en diferentes circunstancias; podrías despertarlos a las 3am y hacerles tocar Peter and the Wolf al revés y lo podrían hacer. Pero no se trata solo de la preparación instrumental: los jóvenes músicos pueden subestimar cuán bien pueden sonar en una audición si solo se saben la parte de la flauta del pasaje requerido o todo el contexto formal y armónico, las otras voces, o, para una ópera, la trama. Una parte importante de la preparación se lleva a cabo sin la flauta. Se trata de la cultura musical general, leer partituras, escuchar diferentes interpretaciones…Este dominio musical e instrumental crea la excelencia que necesitas para ganar una audición.

Muy a menudo siento que debido al anonimato detrás de la cortina y la tendencia a recibir feedbacks bastante técnicos, o críticas sobre pequeños detalles, los jóvenes músicos se sienten paralizados artísticamente y piensan solo en la perfección. Puede ser útil recordar activamente que un jurado está buscando un colega que los inspire y que encaje en su grupo. ¡Así que juega todos los ases que tienes! Si sabes que puedes seducir a tu público con hermosos pianissimos o que la gente ama tu brío, úsalo. Atrévete con los colores, atrévete con propuestas deliberadas de frases, atrévete con sorpresas. El segundo punto es más delicado: puede intentar, escuchando las grabaciones de una orquesta, descubrir qué podría complacerles. Pero para ser auténtico en tu propuesta musical, es mejor no negar tu personalidad o formación académica.

Y por último, pero no menos importante: necesitamos relativizar nuestra percepción del fracaso. No ganar una audición no significa que no tocaste bien o que eres un mal músico. Simplemente significa que otro fue elegido. No podemos negar nuestra frustración, pero no debemos dejarnos desanimar. Se trata de estadísticas: si en cada audición tocan 30 personas, normalmente se necesitarán 30 audiciones para ganar un trabajo. Y esto nos lleva de vuelta al primer punto: ¡ve a hacer audiciones!

  • Enseñas también en la Haute Ecole de Musique de Lucerna. ¿Qué tratas de transmitir a tus estudiantes?

Me siento feliz de que, después de 8 años de enseñar en la Universidad de Música de Lucerna, todos mis antiguos alumnos trabajan con música. Algunos de ellos son profesores, otros músicos de orquesta, gerentes de música, freelance…uno incluso se convirtió en flautista de jazz. Es muy importante para mí mostrarles desde el principio que hay muchas maneras de tener una vida plena como músicos, aunque las condiciones no son fáciles. En las últimas décadas, nuestra profesión cambió mucho (¡al igual que muchas otras profesiones!), y hoy en día aquellos que pueden reinventarla siguiendo su potencial individual tendrán éxito. Mi responsabilidad en su educación es transmitirles la artesanía instrumental, sensibilizarlos sobre cuestiones estilísticas, ayudarlos a construir su pensamiento musical y hacer crecer su personalidad artística. No es una coincidencia que, con mi experiencia como nativa suiza alemana tocando ahora en una orquesta internacional, pero estilísticamente orientada a lo francés, me siento comprometida con la idea de la llamada cultura del “sonido francés”. Pero al mismo tiempo, mi concepción musical está muy orientada al enfoque centroeuropeo y alemán, no en cuanto al repertorio, sino en mi forma de considerar la armonía para el fraseo. Trato de transmitir estos valores y apoyar a mis alumnos para que se conviertan en músicos versátiles, flexibles y de mente abierta, con ideas fuertes y una actitud optimista.

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  • ¿Cómo ves el panorama musical actual?

El nivel musical, en todos los países, es increíblemente alto. Probablemente ya no haya tantas personalidades musicales excepcionales y sobresalientes como antes, pero el nivel promedio ha mejorado cada vez más. Y nunca antes la oferta cultural y la disponibilidad han sido tan ricas como hoy. Esto es fantástico, pero significa que hay mucha concurrencia, ya sea para encontrar tu lugar en el paisaje cultural o para encontrar el público que queremos para nuestro mensaje musical. Las dificultades financieras de muchos países no ayudan en absoluto. Mientras que en algunos países asiáticos el mercado demanda mucho la música clásica, en Europa la música clásica está luchando por deshacerse de su imagen de anticuada, elitista, inaccesible. Todas estas instituciones que trabajan para abrir sus puertas y democratizar la música clásica hacen un trabajo fantástico e indispensable. Si logran no solo reducir la música clásica a pequeños fragmentos, siendo tan fáciles de entender como las canciones pop y no más que un clip de YouTube, sino que además muestran a este público la increíble riqueza de expresión en la música clásica, que cubre todo el rango emocional de la vida humana, conseguiremos el cambio. En el escenario, o cuando tocamos en un hospital, o para niños, o en el pasillo de una estación de tren, nuestra misión es más que nunca tener un mensaje musical que sea lo suficientemente fuerte como para tocar a las personas. Si las personas se conmueven, serán diferentes, incluso mejores seres humanos después del concierto que antes, y así es como podemos tener un impacto en la sociedad y ser esenciales para ella.

  • Y finalmente, un consejo para los lectores.

Sé curioso: escucha todo tipo de música, aprecia cada tipo de arte, participa en cada posible forma de vida.

Sé trabajador: intenta todo para conseguir tus fundamentos instrumentales y musicales lo antes posible.

Sé paciente: el éxito a veces nos hace esperar.

Sé creativo: como artista dispuesto a encontrar a tu público, ¡tendrás que ir por nuevos caminos!

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