Entrevista a Jose Carlos Hernández Alarcón – “El otro lado de la puerta”

“Siempre he sido un culo inquieto y me han ocurrido tantas cosas… no sé si curiosas, pero cuanto menos peculiares.”

¡Te traigo de nuevo una entrevista! Hoy en día aparecen en las redes sociales muchas publicaciones con más noticias desagradables de las que nos gustaría ver. Pero sin embargo, tenemos que saber llevar esas situaciones con mucho humor y ver la vida de una forma optimista.

Jose Carlos Hernández es un flautista que sin duda lo consigue y te arranca al menos una carcajada a lo largo de la semana. Su sentido del humor siempre relacionado con la flauta, nos hace ver la parte más divertida y agradable de nuestro mundo.

En su página de Facebook “El otro lado de la puerta” cuelga cada semana un vídeo, así que si aún no lo conoces, ¡pásate por allí!

Además, también es el director de la Orquesta de Flautas de Valencia, una formación que lleva la flauta al máximo exponente.

¡Espero que te guste la entrevista! 🙂

 

 

–    ¿Cómo fueron tus comienzos en el mundo de la música?

La verdad es que fue sin pensar. Con 7 años empezó a picarme la curiosidad por esto de la música en el colegio, en Utiel. La típica flauta dulce y el “Casio Tone” de color blanco que me acompañaba a todas partes. Pues no fardaba yo con el botón de “Demo”… jajajaja. Por entonces, uno de los profesores del cole recomendó a mis padres apuntarme a la banda del pueblo, algo con lo que en Valencia tenemos la suerte de contar (hay más de 450 sociedades musicales). Recuerdo que para entrar en el conservatorio me ofrecieron la flauta o el piano, y elegí la flauta. Con el piano no podía salir de pasacalle. No sé si acerté o no, pero desde entonces sigo con esto.

Recuerdo con mucho cariño a mi profe de profesional Paco Cintero y a mi primera profe de elemental, Mª Luisa Esteve Bas. Ella me inculcó los mejores valores que podía haber tenido, además de que por aquellos años la Asociación Nacional “la Flauta Mágica” organizaba unos cursos de verano con profes como Juana Guillem, Jose Sotorres, Antonio Arias y muchos más, y tuve la suerte de poder estudiar con todos ellos. Y por supuesto mis años en Córdoba en el Conservatorio Superior con mi profe Wéndela van Swol y todos mis compañeros y amigos. Tengo recuerdos geniales: profesores, amistades, amores, desamores, risas y alguna que otra lágrima… fueron años fantásticos la verdad.

 

–    ¿Qué es lo más curioso que te ha ocurrido en tu carrera musical?

¡Uff! Siempre he sido un culo inquieto y me han ocurrido tantas cosas… no sé si curiosas, pero cuanto menos peculiares. He tocado en orquesta, banda, combo de jazz, flamenco, quinteto de viento, cuarteto de flauta, dirigido banda, coro, orquesta de flautas y mil movidas más. Recuerdo especialmente mi grupo de rock. Con 15 años empecé a tocar la flauta en el grupo y nos pasaron cosas de lo más extravagantes. También en una orquesta de baile, donde tocaba guitarra, piano, percusión, flauta y lo que me dejaran.

En esos años nos pasó de todo. Recuerdo cuando nos dejaron en “pelotas” en el aeropuerto de Munich a mi mejor y a mi colega cuando íbamos a tocar a Friburgo después de un bolo en Madrid. Qué fría estaba aquella silla de madera en ese cuartucho. Al final todo quedó en nada, pero nunca lo olvidaré. Qué locura de viaje. Ahora bien, lo más curioso es toda la gente que ha pasado por mi vida y sigue haciéndolo; es lo mejor de esta profesión.

 

–    Eres muy conocido por los divertidos vídeos de “El otro lado de la puerta”. ¿Cómo surgieron estos vídeos?

La verdad es que todo empezó como una idiotez para Halloween. En el conservatorio donde trabajo en Benaguasil, propusieron a los alumnos venir disfrazados. El profe de clarinete llevaba un cuchillo de esos que se pone en la cabeza como si te atravesara, y entre tonterías y risas dije: “espera, grábame que lo subo al Facebook”. Y a día de hoy llevo más de 100 videos diferentes.

 

– ¿Qué te aportan a día de hoy?

El médico me ha dicho que me viene muy bien como catarsis para mi retraso mental… No, en serio, sinceramente para mi es una fuente de creatividad. Algo que me encanta es, parafraseando a “Les Luthiers”, intentar “no tomarme la vida tan en serio, al fin y al cabo no saldremos vivos de ella”. Desde luego no siempre lo consigo, pero con los videos lo paso en grande. Hay veces que es un agobio compaginarlo con mi vida profesional y todo lo que llevo en la cabeza, no es fácil. Pero me gusta servir para algo, aunque sea de mal ejemplo.

 

– ¿Cómo te surgen las ideas para cada nuevo vídeo?

Gran parte de las ideas son cosas cotidianas que me pasan o me han pasado a lo largo de mi vida. Otras son más surrealistas, fruto de una mente un tanto “tocadilla”; situaciones que pueden pasar, o no, en el día a día de un/a flautista o cualquier músico. La verdad no es fácil encontrar ideas. Piensa que es siempre la misma puerta, la misma melodía recurrente y 30 segundos donde describir algo. No todas las ideas son buenas, pero al final siempre sale algo que recrear al otro lado de la puerta. Además, tengo buenos amigos que también aportan alguna que otra buena idea.

 

 

– También diriges el Ensemble de Flautas de Valencia. ¿Cómo surgió está agrupación?

Todo surgió hace 5 años. Por aquel entonces trabajaba con Clara Novakova, con la que me une una gran amistad, y me comentó la posibilidad de hacer una orquesta de flautas. Ella no tenía tiempo y creía que yo podría hacerlo. Ya llevaba años con esa idea en la cabeza. Había formado varias orquestas, pero nada como el Ensemble. Así que un día en la tienda de flautas Javier Dasi, patrocinador e integrante del Ensemble, ya tenía algo hablado con Clara, y junto a Juan Carlos García Simón y Laura Navarro nos juntamos en una cena. Hablamos del proyecto, publicamos un boletín de inscripción y empezó a apuntarse la gente. Nunca hemos hecho pruebas de acceso. Quien viene al Ensemble solamente asume el compromiso de cumplir con el proyecto y a día de hoy somos 42 flautistas: desde el flautín hasta la flauta subcontrabaja.

– ¿Cual es vuestra actividad?

Hemos hecho de todo, desarrollando nuestra actividad sobre todo en la Comunidad Valenciana, recorriendo muchas de sus localidades. Hemos realizado conciertos en el Palau de la Música de Valencia, destacando la invitación para tocar en la clausura de la segunda sección del Certamen Internacional de Bandas de Música, de más que reconocido prestigio. Hacemos un repertorio muy variado: desde bandas sonoras hasta zarzuelas o música sinfónica. Mucho de ese repertorio son transcripciones que realizamos nosotros mismos, tanto Juan Carlos como yo: Arturo Márquez, Turina, Respighi, Tchaikovsky, Kachaturian, Bernstein y muchas más.

En la actualidad estamos preparando la grabación de un disco, así como la participación en la convención de flautas de la AFE, entre otros proyectos.

 

 

–    ¿Cómo ves el panorama de la música actualmente?

En este país lo veo crudo, al igual que otras muchas profesiones. La cultura parece ser, con perdón, la última mierda del corral. No hay prácticamente inversión; parece que los políticos se han olvidado que la mayor riqueza de un país es su cultura. Músicos de calidad que se tienen que largar porque no hay donde trabajar, o simplemente que renuncian a su pasión porque las facturas no se pagan solas.

En el terreno de la docencia, la juventud vive cada día más en la inmediatez, reflejo de la sociedad. Quiero esto y lo quiero ya. En un arte la inmediatez es su propia condena. La música comercial, cada vez más simple y de peor calidad, pero muy rentable. Al fin y al cabo la mayoría de la gente demanda para su ocio un tipo de música que no le haga pensar, simple, que no transcienda en nada. Y así nos va. Pero pienso que los que nos dedicamos a esto tenemos la obligación de defenderla en todos los niveles: “Cámbiate tú y cambiaras el mundo”, decía Gandhi. No nos conformemos con esto. Hay vida más allá de la realidad en la que vivimos. Para mí la música es compartir, y eso es lo más importante.

 

–     Un consejo para los lectores del Blog.

Les diría que hagan de su pasión su forma de vida, que si tienen un sueño que lo persigan, que no se rindan nunca. Un amigo me dio una vez la fórmula del éxito: N+1 (cáete N veces, levántate 1). Y ese sigue siendo mi mantra. El fracaso no es una pérdida, es una oportunidad.

Y por supuesto que sigan el blog, este es un espacio para compartir cultura flautística y Juan sabe hacerlo muy bien. Muchas gracias por contar conmigo, un abrazo y mucha música.

 

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