La música no entiende de edades (II)

La música no entiende de edades     Y sigo convencido de que la música no entiende de edades. La semana pasada, en el primer post, hablé de los más mayores. Pero he querido dedicar una segunda entrada sobre este tema a los más pequeños, o al menos a los que en su día lo fueron, como todos. Se trata de niños que desde una edad muy temprana se encuentran con un instrumento entre sus brazos y que además consiguen tocarlo de forma brillante. ¿Talento? ¿O quizá un gran trabajo y estudio desde muy pequeños? ¿Es bueno dedicar tanto tiempo al estudio para alguien tan joven? Tranquilo, esta vez no haré tantas preguntas como en el pasado post, así que paso a hablar sobre algunos jóvenes talentos de la música.

     El primer ejemplo y más claro lo tenemos en uno de los grandes de la historia de la música, Wolfang Amadeus Mozart. Fue niño prodigio tanto en la interpretación como en la composición. Un talento natural. El jovencísimo Mozart tocaba el clavicordio con cuatro años, comenzó a componer a los cinco y a los seis tocaba con destreza el clave y el violín; podía leer música a primera vista y contaba con una capacidad asombrosa para improvisar frases musicales. Y además lo aprendió todo de su padre o de profesores particulares, ¡nada de escuelas!

     El pianista chino Lang Lang fue otro pequeño gran talento. Comenzó a tomar lecciones de piano a la edad de 3 años y a los 5 años ganó el Concurso de Piano de Shenyang y tocó en su primer recital público. Entró en el Conservatorio Central de Música de Pekín cuando tenía 9 años y a la edad de 11 años ¡ganó el primer premio a la actuación artística destacada en el Cuarto Concurso Internacional de Jóvenes Pianistas en Alemania! Y así ha seguido hasta hoy, siendo un pianista muy virtuoso, famoso y mediático.

 

 

     Rubén Simeó, trompetista, es uno de los ejemplos de niño prodigio en España. Fue su propio padre quien le enseñó a tocar la trompeta, pero también fue alumno de Maurice André. Desde los 8 años ha obtenido grandes premios en importantes concursos nacionales e internacionales, siendo siempre el concursante más joven de todas sus ediciones en conseguirlo. Además, con sólo 12 años actuó como solista con la Orquesta Sinfónica de la R.T.V.E, ¡aquí tenéis ese momento!

 

 

     Y para terminar, como no, un prodigio en los instrumentos de cuerda; probablemente los instrumentos en los que más comunmente encontramos «niños prodigio». En este caso, y aunque se podrían nombrar a muchos otros, he escogido a Joshua Bell. Empezó con el violín a los 4 años y él mismo dice: “Mis padres me introdujeron en el sonido del violín”. “No fui yo quien lo eligió”. A los 14 años debutó como solista con la Orquesta de Filadelfia bajo la batuta de Riccardo Muti. Actualmente es un reconocido solista internacional y además ¡toca con un violin Stradivarius!

 

https://www.youtube.com/watch?v=FEotNNf-yxk

 

¿Qué opinas de los niños prodigio? ¿Conoces alguno más? ¡Coméntalo con todos en las redes sociales! Y si te gusta este artículo, ¡compártelo!

 

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